CR Actualidad

Genera contenido de valor en la red

Ropa y textiles: reyes de la contaminación marina con microplásticos

 Ropa y textiles: reyes de la contaminación marina con microplásticos

Imagen ilustrativa tomada de EcoNoticias, el periódico verde.

Cuando uno piensa en ir a limpiar un sucio río de ciudad, uno piensa en recoger pedazos de plástico, muñecas de infancia perdidas y/o latas de cervezas. Sin embargo, es ropa y tela lo que va a encontrar. Enredada y enmarañada entre las ramas y raíces de los árboles, bien adentrada en la tierra después de una tempestuosa lluvia.

Más del 60% de las fibras que utilizan tus marcas favoritas están hechas de material sintético. Esto es plástico en su mayoría, por lo que esa tela no se va a descomponer tan fácil como una de algodón.

Hemos aprendido en clases de la escuela y universidad de que las emisiones de carbón vienen de fuentes de energía contaminantes o de andar tanto en el carro. Sin embargo, la verdad es que somos tantas personas en el planeta, que incluso actividades tan rutinarias y pequeñas como las compras que haces en el supermercado y en tus tiendas de ropa seleccionadas, afectan igual o más.

El consumismo nos tiene dominados. De hecho, el 10% de las emisiones de carbón se deben a la industria de textiles sintéticos y es el segundo sector más contaminante, después del petróleo.

Imagen ilustrativa de microplásticos, tomada del sitio Residuos Profesional.

Aunque es en la ciudad donde vemos más reflejada esta contaminación, no hay que olvidar que los ríos llegan al mar y mientras estés tomando el sol en tu flotador en medio del Caribe, no te sorprendas si ves plástico flotando alrededor tuyo o que te salga un pedazo de microplástico en tu ceviche. No fue puesto ahí adrede por el mesero, ya que un estudio de IOP Science demostró que en el 2014 habían de 15 a 51 trillones de partículas de microplástico. Si esto fue así hace seis años, es muy probable que ya tengas microplástico en tu estómago después de consumir mariscos.

Leer estos datos despierta a varias personas del ciclo del consumismo. ¿Acaso de verdad necesitamos toda esa ropa nueva? ¿De verdad necesitamos cambiar de guardarropa con ropa completamente fresca? La respuesta racional es que no y muchas personas influyentes de la moda han abogado por el slow fashion. Adquirir piezas atemporales, duraderas y de buena calidad que es la nueva tendencia. Algunas otras compradoras han optado por el intercambio de ropa, lo cual sale más eficiente para el bolsillo y te permite tener acceso a prendas que ya no se encuentran en el mercado.

En conclusión, seguir consumiendo ropa nueva a este paso, va a llevar al planeta a la destrucción. Simplemente no es sostenible con los recursos que tenemos a la mano poder darle ropa nueva a todas las personas del mundo cada año o cada seis meses. Es hora de que las personas tomen la decisión en sus manos y busquen alternativas que no les perjudique sus necesidades de cambiar de look pero que sea sostenible a largo plazo.

En caso de que los consumidores no cambien de opinión, simplemente tendrán que recurrir a un futuro donde no habrá espacio para la industria de la moda ni lugares para ir a lucirse.

 

Este artículo representa exclusivamente la opinión/posición de su autor o autora*. En CR Actualidad creemos en un mundo más responsable, consciente y sostenible.

Virgie Castro-Conde Agüero

Virgie Castro-Conde Agüero

Máster en Negocios con énfasis en Operaciones y Sostenibilidad, por el INCAE Business School (Costa Rica y Nicaragua). Especialización en Gestión de Dirección de Recursos Humanos también por el INCAE. Licenciada en Psicología por la Universidad Latina de Costa Rica. Con más de 6 años de experiencia en compañías multinacionales y locales. Creadora de V de Verde en el Instagram (@vdeverdecr).

Artículos relacionados