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La influencia del entorno en el teletrabajo: ¿un análisis desde la experiencia?

 La influencia del entorno en el teletrabajo: ¿un análisis desde la experiencia?

Foto original de Leonor Cerdas y la ilustración es de Natasha Valverde.

Desde que se acuñó por primera vez la definición de teletrabajo en 1973 por el físico Jack Nilles, las empresas lo han implementado cada vez con más popularidad y hoy es una realidad para las personas trabajadoras. Este cambio pone en evidencia que en los hogares hacen falta espacios adecuados para las tareas diarias lo que puede aumentar la carga que representan esas actividades.

Es común escuchar en las conversaciones entre colegas que una dificultad en el nuevo modelo de trabajo fue encontrar un espacio en donde se estuviera en total comodidad. Entre experimentar con varios rincones de su casa y para quienes ya contaban con una oficina o estudios fue necesario un reacomodo del mobiliario. Lo que antes era el lugar de descanso hoy es el escenario de muchas más actividades que se realizan diariamente.

Por la experiencia particular de una persona se determina que, por ejemplo, poner el escritorio de trabajo junto a una ventana mejora significativamente el rendimiento, la luz natural aumenta la visibilidad de los documentos y por ende provoca un menor desgaste de la vista. Pero otra persona que recurrió al mismo consejo fue invadida por la cantidad de luz excesiva, ya que esa ventana estaba ubicada en una posición en que el sol entra justo en las horas del día cuando la incidencia es más fuerte. Un esfuerzo adicional de la vista para regular la luz que percibe y el aumento de la temperatura provocó que al final del día sintiera un mayor agotamiento y una sensación de insolación. Su solución no era colocar el escritorio junto a la ventana, le correspondía buscar una lámpara con la luz adecuada.

La arquitecta Silvia Carbonell Miró en su conferencia para TEDx Talks, expone que “La arquitectura no actúa directamente sobre el cuerpo, pero si lo hace sobre el sistema nervioso”.

Ella explica que en espacios interiores el exceso o falta de luz, paredes sucias, objetos regados por todo el espacio, sillas incómodas potencian que el cuerpo perciba el espacio más cerrado y por ende con aire limitado. Entonces se reduce la respiración como un instinto de adaptabilidad al medio, aumentando la fatiga, la incomodidad y el estrés. En exteriores este efecto es replicado por letreros con luces estridentes, exceso de cables en los postes eléctricos, edificios abandonados, calles sucias.

Imagen ilustrativa. Foto de Tecnología creado por gpointstudio – www.freepik.es

El exceso de elementos da una sensación de desorden y a su vez esto puede generar sentimientos de culpa, estrés, ansiedad y frustración. Por otro lado, reducir a un espacio excesivamente minimalista provoca una falta de identidad con el entorno.

El Dr. John Zeisel, de la junta directiva de la Academia de Neurociencia para la Arquitectura (ANFA, por sus siglas en inglés) propone que lo más saludable es tener un poco de desorden personal. Entre libros, fotografías y demás objetos personales se logra una identificación con el medio. Algunos objetos y fotografías evocan recuerdos que pueden servir de motivación para el cumplimento de pequeños propósitos.

En el caso de los exteriores algunas acciones están fuera del alcance de las personas, ya que la solución de los problemas urbanísticos depende de una planificación que deben proponer los gobiernos locales. Pero pequeñas acciones individuales como la adecuada administración de la basura, ponerse de acuerdo con los vecinos para reparar alcantarillas, embellecer infraestructura como los postes de las calles, basureros entre otros puede contribuir a mejorar la calidad visual del entorno.

Es importante determinar que si existe una sensación de incomodidad cuál es la naturaleza de este malestar. El efecto del entorno no solo se limita a lo que está dentro de la casa, es todo el panorama visible que se tiene enfrente.

Estar en casa permite que las personas sean más conscientes de lo que les rodea. A pesar de la espontaneidad con que todo surgió por efecto de la pandemia, en lo positivo surge una motivación por mejorar las áreas para un determinado uso.

En resumen, el espacio en que las personas desarrollan su día a día influye en el éxito de sus propósitos.

Dayana Jiménez

Dayana Jiménez

Estudiante de Diseño Publicitario, Universidad Americana (UAM). Vecina de Cartago. Feminista, lectora y cinéfila.

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