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Finanzas sostenibles: ¿finanzas que fluyen?

 Finanzas sostenibles: ¿finanzas que fluyen?

Imagen ilustrativa. Foto creada por cookie_studio – www.freepik.es

La Sostenibilidad implica el equilibrio entre las dimensiones social, ambiental y económica y promueve que las acciones empresariales o personales busquen el bienestar de los individuos y su desempeño en la sociedad.

A nivel individual, la sostenibilidad en el ámbito económico propone que nos mantengamos en un equilibrio suficiente de forma tal que nuestras necesidades básicas, así como nuestras aspiraciones económicas relacionadas con realización personal se encuentren en una balanza donde todas coexistan responsablemente y se mantengan en el tiempo.

Conversando con mi coach financiero Jorge Piedra Cruz y después de 2 años de aprender de él, comprendí la importancia del bienestar que brinda tener las finanzas personales estructuradas y con metas claras. Las finanzas sostenibles son finanzas que fluyen, cuando continuamente se utiliza los instrumentos e indicadores correctos como guía para tomar decisiones.

La sostenibilidad económica propone ordenar las finanzas personales y busca que el individuo pueda mantener el bienestar en su vida diaria a través del pleno conocimiento de sus ingresos y gastos y que desarrolle la habilidad de plantearse metas económicas, considerando siempre este panorama para la toma de decisiones importantes.

Es por esto que considerando las metas económicas y los proyectos personales dentro de un mismo panorama, es fundamental reconocer que existe una gran diferencia entre adquirir una deuda y sobreendeudarse. La primera surge de una necesidad o proyecto que se puede lograr a través de la obtención de financiamiento, pero después de haber realizado un análisis consciente de mi capacidad de pago y sin sobreponer mi bienestar en otras áreas. Es decir, una deuda sana es la que se decidió después del análisis de mi presupuesto y que es sostenible en el tiempo. Por lo tanto, una deuda en sí misma no es mala.

Por su parte, sobreendeudarse se refiere a sobrepasar la capacidad de pago sana que poseo y sacrificar gastos fundamentales de la vida, como alimentación y vivienda, para poder financiar esa decisión de compra. Este concepto implica consecuencias negativas y no es sostenible en el tiempo y por ende, no es responsable.

Dentro del acompañamiento de mi coach Jorge también entendí que es necesario considerar a profundidad donde provienen las emociones que están ligadas a las decisiones de compra: en muchas ocasiones, las ganas de comprar impulsivamente provienen de necesidades insatisfechas en la niñez o la costumbre de demostrar amor a través de regalos fuera de nuestras posibilidades económicas.

Pregúntese ¿Para qué quiero realizar esta compra? ¿Existe algún vacío o necesidad que busco llenar con artículos materiales? ¿Podría abordar este vacío de otra forma, sin que implique un gasto? ¿Cuáles son las consecuencias de no realizar este gasto?  Si sus respuestas reflejan una necesidad meramente superficial o reflejan que el gasto es innecesario y no implicaría una consecuencia real para su vida, considere la posibilidad de no realizarlo.

En este punto debemos comprender que como sociedad se ha fomentado el consumismo y las apariencias, en donde a través de cosas materiales pretendemos construir quienes somos y nuestro papel en la sociedad. Sin embargo, las finanzas personales sostenibles necesitan una perspectiva que refleje que las decisiones económicas y sus consecuencias brindan paz y bienestar cuando son tomadas conscientemente.

Cuando se comprende este enfoque, es necesario realizar una serie de pasos para conocer mi cancha y poder marcarla responsablemente. Para esto personalmente realicé el diagrama a continuación, como sistema para mantenerlo vigente en mi organización personal:

  1. Identifique sus ingresos y sus características (frecuencia, cambios). Documéntelo por quincena o mensual según su frecuencia.
  2. Determine los gastos fijos que forman parte de las cosas necesarias para vivir y trabajar: Puede ser alquiler de vivienda, compra de alimentación, transporte, entre otros, dependiendo de cada persona. Es conocer en que se va el dinero, según el histórico de consumo.
  3. Conozca las deudas y productos financieros que posee actualmente y sus características a detalle. Este es uno de los pasos más importantes, ya que por ejemplo, conocer específicamente el saldo de su tarjeta de crédito, su tasa de interés, vencimiento y demás aspectos permitirán tener certeza sobre sus condiciones. Esto permite utilizarlos de forma inteligente y elegir el mejor del mercado, según lo que se ajuste a sus necesidades.
  4. Identifique los gastos variables, que implican el detalle de los gastos que realizó durante la quincena, que pueden ser gastos ocasionales o gastos hormiga. Por ejemplo, los gastos hormiga son no planificados, pequeños y que a través del tiempo pueden tener un gran impacto. Los gastos variables en pueden ser las salidas a comer, compra de cafés o golosinas y actividades de esparcimiento que consumen el presupuesto.
  5. Una vez que identifique los gastos, planifique en que va a invertir el dinero. Conociendo el panorama, decida las metas económicas según sus proyectos, planifique sus objetivos de ahorro y tome decisiones según lo planteado.

Es importante saber que los gastos variables y los fijos son específicos para cada persona y solo de forma personal puedo decidir como categorizarlos.

Con este panorama planteando, es necesario volverlos un sistema hábil y continuo para la toma de decisiones, en donde periódicamente se revise y ajuste esta cuando sea necesario.

Recuerde que el presupuesto es un documento vivo que guía las decisiones financieras y permite tener una estructura y orden para alcanzar sus metas económicas. Anímese a hacer su presupuesto y realizar un autodiagnóstico que le permita conocer y gestionar las emociones en que se basan sus compras. ¡Encuentre el bienestar que le brinda tener finanzas personales sostenibles!

Eloísa Araya Valverde

Eloísa Araya Valverde

Lic. en Salud Ambiental, Universidad de Costa Rica. Actualmente, cursa la Maestría en Sistemas Integrados de Gestión con especialidad en Seguridad Laboral, Universidad de la Rioja, España. Con experiencia en equipos de trabajo en sistemas de gestión de la sostenibilidad y la responsabilidad social, con proyectos en salud, y seguridad laboral, iniciativas ambientales de reducción y compensación, gestión de la calidad y protocolos de seguridad.

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