CR Actualidad

Genera contenido de valor en la red

3 consejos para evitar la infantilización de personas adultas mayores en los servicios de salud

 3 consejos para evitar la infantilización de personas adultas mayores en los servicios de salud

Imagen ilustrativa. Foto creada por rawpixel.com – www.freepik.es

La población está envejeciendo, tanto a nivel mundial como nacional. A pesar de que es un proceso que todos vivimos día a día, el envejecimiento y la vejez se han revestido de edadismos, que se definen como actitudes negativas y estereotipos que discriminan a las personas mayores por su edad.

La infantilización es un tipo de edadismo que se define como “tratar a un adulto como si fuera un niño irresponsable, que carece de confianza y voz propia” por parte de un profesional. Esta acción deshumaniza a la persona mayor, así como afecta su dignidad, autonomía y corresponsabilidad.

Estos edadismos pueden ser desde el uso del lenguaje de bebé (tono exagerado y agudo, lento, con palabras muy sencillas), con muchos diminutivos, y sobrenombres como “padre/madre”, “corazoncito” o sus variantes hasta la fobia al envejecimiento, la marginación y exclusión de la persona adulta mayor, como cuando se habla enfrente de la persona, sobre su condición sin tenerla en consideración.

Incluso la OMS, citando un artículo del 2002 sobre autopercepción de la vejez, establece que los edadismos disminuyen hasta en 7,5 años el promedio de vida.

Por eso, es importante compartir estos 3 consejos para evitar la infantilización de las personas adultas mayores en el día a día:

  1. Conocer gustos y preferencias del adulto mayor

En cualquier forma de cuido, llámese atención médica en el consultorio o cuido domiciliar por un cuidador de adulto mayor, debe conocerse quién es la persona que se tiene en frente. Realmente, no toma más que unos minutos preguntarle el nombre y cómo prefiere que lo llamen; si es la primera vez que se conoce, preguntarle quién es, a qué se dedica o dedicó y qué le gusta hacer; si ya es conocido, nunca es tarde para preguntarle sobre sus preferencias.

Si el adulto mayor retiene capacidad funcional suficiente para realizar actividades instrumentales como el lavado de dientes, debe preguntársele si puede hacerlo por su cuenta, instarle a hacerlo, o si prefiere que se le ayude con la limpieza

  1. Corresponsabilizar al adulto mayor de sus acciones, pensamientos y condiciones

Debe recordarse que todos envejecemos y, parcialmente, somos responsables de los sucesos de nuestra vida. Más allá de pensar en el “pobrecito” del adulto mayor enfermizo y olvidado en un asilo, debe tratársele con empatía más allá de la lástima o ternura, recordando que posiblemente su historia de vida explica su contexto actual. Por ejemplo, a menos de que el adulto haya expresado su confort, acariciarle la cabeza al mayor y llevársela al pecho como acto de ternura, es tratarlo como a un niño.

En cambio, se le puede preguntar y escuchar sobre su vida, aunque sean dos minutos; en muchos centros de cuido, los adultos no tienen mucho qué hacer, por lo que la compañía es muy valorada.

De igual manera, a menos de que haya una enfermedad que afecte completamente la funcionalidad mental o física, los adultos también son responsables de su salud. Deberían delegársele las tareas adaptadas a sus capacidades en vez de hacerlas por él o ella. Por ejemplo, para la toma de medicamentos en una persona con queja subjetiva de memoria, es recomendable poner una alarma de celular o, bien, que en un cuaderno apunte la fecha, la hora, el nombre del medicamento y cuánto se consumió, supervisado por un cuidador. Si bien suena como más trabajo para el profesional, no solo se refuerza la autonomía de la persona mayor, sino su autoestima derivada del sentimiento de autocuidado.

  1. Reforzar la autonomía del adulto mayor

Íntimamente relacionado con la corresponsabilidad, está la autonomía. Cuanto más autónoma es la persona, hay menor dependencia hacia el profesional. A su vez, mantenerse autónomo implica aumentar el grado de actividad, en vez de estar sentando en una silla de ruedas, esperando que le realicen todo proceso de higiene o cuido que el adulto podría hacer.

Otros ejemplos que se pueden adaptar incluyen: que el adulto escoja su propia ropa, que coma por su cuenta acompañado con buena plática, que se asee hasta donde pueda sin ayuda, que maneje dinero por su propia cuenta, etc.

No puede ejercerse la autonomía si no se sabe lo que está ocurriendo. Por tanto, debe establecerse una comunicación fluida con la persona mayor, donde se deja claro que se puede preguntar y repetir las veces que sea necesario hasta que la persona comprenda.

A nivel médico, por ejemplo, es importante que se explique hasta la saciedad cómo y por qué debe tomarse un medicamento. Para ello, se puede preguntar de vuelta qué entendió la persona, si necesita que se explique de una manera diferente, recurrir a medios visuales como notas o pictogramas, etc.

En síntesis, además del respeto a la dignidad humana, deben evitarse los edadismos porque someten al adulto mayor a una indefensión, donde, aunque podrían hacer las actividades básicas e instrumentales de vida diaria, tienen a alguien que suple sus necesidades.

Con el tiempo, aumentan las dependencias y, por tanto, se requiere mayor recurso profesional para atender al mismo adulto mayor. Es decir, el trato correcto de los adultos mayores depende de sus gustos y preferencias, donde son adultos autónomos y responsables de sus acciones y decisiones.

Miguel Quesada Sevilla

Miguel Quesada Sevilla

Estudiante de Medicina de la UCR, interesado en aprender sobre las diferentes perspectivas de las personas y cómo mejorar el trato con otros.

Artículos relacionados

7 Comentarios

    Avatar
  • Comparto criterio con Miguel, cuidar es más que amor, implica reconocer a la otra persona como un ser con el cual interactuamos, un ser pensante, un ser en toda su dimensión.

  • Avatar
  • Muchas gracias por el artículo,es necesario este tipo de publicaciones para educar y sensibilizar a la población.

  • Avatar
  • Felicidades a Miguel tuve el gusto de compartir algunos temas via zoom el año pasado por medio de su TCU me parece ser un joven muy comprometido con su futura profesión

  • Avatar
  • Que bien se comenté o informe sobre todo esto aserca del adulto mayor, cómo cuidador me gustaría seguir informada

  • Avatar
  • Gracias por este articulo muy importante yo vivo con mi mama yo tengo 57 y mi mana 76 y se que vamos por ese camino asi que nos sirve de mucho ir aprendiendo sobre temas en gereatria.

  • Avatar
  • Hay que elevar la voz, y hablar claro acerca de esta forma de violencia contra la persona adulta mayor, que es la infatilización. Se evidencia con la forma de comunicarnos en forma verbal (palabras, diminutivos, adjetivos tales como: Abuelito, chiquito, mi amorcito( y no verbal (gestos, inclinación de la cabeza).
    También con actitudes: Impedir que tomen sus propias decisiones (al vestir, al comer, al agendar su día, visitas, llamadas impuestas), y anular su voz.
    Siempre preguntar. Y sobre todo: Respetar
    M.Sc. Tatiana Quiroz Ortega Gerontóloga. CR

  • Avatar
  • Para Miguel Quesada Sevilla.
    Puedo compartir otros consejos que hemos aplicado con muchos grupos de apoyo y sus organizaciones auspiciadoras en Costa Rica.
    warren@crowther.com
    Pensionado de las Naciones Unidas
    Profesor de la UCR

Los comentarios están cerrados.