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Nicoya, ¿paraíso de la longevidad?

 Nicoya, ¿paraíso de la longevidad?

José Bonifacio Villegas Fonseca. “Panchito”, cuando celebró 102 años. Foto tomada por Jorge Vindas, fundador de la Asociación Península de Nicoya Zona Azul.

Nicoya, tierra guanacasteca, es uno de los 5 lugares del mundo donde las personas viven más tiempo. Lo cual la ha hecho popular a nivel mundial y la ubicó bajo la lupa de los expertos.

De hecho, la alta esperanza de vida de en la Península de Nicoya, supera el promedio nacional de 77,25 años en los hombres y los 81,9 años en las mujeres, según datos del Ministerio de Salud.

Por eso, Nicoya es una Zona Azul.

Ese es el término que el periodista estadounidense Dan Buettner utilizó para nombrar a los lugares donde las personas alcanzan mayor edad en todo el mundo. En dichas zonas se pueden encontrar personas que superan por mucho la expectativa de vida, e incluso muchos superan los 100 años con ciertas características como, lucidez mental, buena salud y un gran estado de ánimo, entre otras.

A la fecha, en el planeta se han identificado 5 de estos lugares: las islas de Okinawa en Japón, Cerdeña en Italia, Icaria en Grecia, la localidad de Nicoya en nuestro país y Loma Linda en California donde se investigó a un grupo religioso de Adventistas del Séptimo Día.

Según Alejandro Millán Valencia, periodista de BBC Mundo, todo empezó hace 13 años, cuando después de pasar varios meses viajando por el mundo, el periodista estadounidense Dan Buettner publicó un artículo en la revista National Geographic llamado “Los secretos de una vida prolongada”.

En ese reportaje, dio a conocer estos 5 lugares en donde las personas vivían más de 100 años.  Posterior a este trabajo, Buettner echó a andar su iniciativa “Zonas Azules” estableciendo 9 aspectos en común:

  • Encontrar un propósito de vida
  • Comer más vegetales
  • Meditar
  • Tomar vino (moderadamente)
  • Reforzar los vínculos familiares
  • Comer sin llenarse (la regla del 80% de saciedad)
  • Caminar
  • Socializar
  • Vincularse con alguna creencia o fe religiosa.

En noviembre del 2017 se realizó el encuentro mundial de zonas azules en Nicoya, que como principales objetivos tuvo: estudiar a profundidad lo que ocurre en la zona, compartir las vivencias de los longevos y conocer más datos desde el punto de vista científico, cultural y de salud.

El año pasado, en agosto, la Universidad de Costa Rica (UCR) anunciaba mediante su sitio oficial el inicio de un proyecto interdisciplinario que estudiara la longevidad de las personas en Nicoya.

El grupo interdisciplinario de investigación de la UCR estudia desde las áreas de bioquímica, microbiología, antropología, ingeniería, demografía y nutrición el inusual grupo de personas nonagenarias y centenarias de nuestro país.

Este es uno de los cuatro proyectos ganadores de financiamiento del Espacio Universitario de Estudios Avanzados (UCREA) del 2019, el cual recibirá alrededor de ¢35 millones para su desarrollo durante dos años.

Con el fin de responder las incógnitas alrededor de la longevidad de esta población, los expertos identificaron a 90 adultos mayores de 90 años en cinco cantones de la provincia de guanacaste (Carrillo, Santa Cruz, Nicoya, Hojancha y Nandayure), con los que se investigan las variables que podrían tener influencia sobre su condición etaria, sus redes de apoyo social, microbioma y envejecimiento saludable.

En ese momento, Gilbert Brenes, director del Centro Centroamericano de Población (CCP) e investigador en el área de demografía en este proyecto comentó que se definieron cuatro características específicas para estudiar sus redes de apoyo, las cuales son: alimentación (por ejemplo, con qué personas comparten en los diferentes tiempos de comida), culto religioso (con qué personas va acompañada a servicios religiosos como misas, cultos, oración), servicios de salud (qué personas acompañan a las personas a las citas médicas) y conversación (con qué personas han estado conversando).

Brenes también agregó, “Tenemos a personas de hasta 108 años, algunas con un excelente estado de salud y ánimo. Entre las primeras observaciones que realizamos, no encontramos a ninguna persona sola: todos tenían a algún familiar directo que los atendiera, ya sea permanentemente o con rotaciones entre otros familiares. Y también notamos un tono de orgullo al hablar de familiares o vecinos longevos: quizá incluso esta situación puede estar generando una identidad cultural de apoyo al adulto mayor”.

Jafeth Martínez

Jafeth Martínez

Pasante en CR Actualidad. Estudiante de Bachillerato en la Enseñanza del Inglés, Universidad Nacional. Vecino de San Isidro de El General. Preocupado por el bienestar social y el enriquecimiento cultural de nuestra comunidad nacional.

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