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¿Cómo apoyar a nuestros padres para que envejezcan de forma activa y saludable?

 ¿Cómo apoyar a nuestros padres para que envejezcan de forma activa y saludable?

Imagen ilustrativa. Foto creada por freepik – www.freepik.es

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, “el Envejecimiento Saludable es el proceso de fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez”.

Y la capacidad funcional consiste en tener los atributos que permiten a todas las personas ser y hacer lo que para ellas es importante, manteniendo su autonomía y bienestar el mayor tiempo posible.

No obstante, cuando nuestros padres y nuestras madres envejecen, pocas veces sabemos cómo apoyarles para que sean activos y felices en esta nueva etapa de sus vidas.

Muchos hijos, y especialmente muchas hijas, se convierten en cuidadores y acompañantes de sus progenitores, pero nadie les prepara para hacerlo bien. Por esa razón, en CR Actualidad quisimos hablar con el Dr. Paulo Castro Gamboa, especialista en gerontología biológica y Director Médico de la reconocida Clínica Vitality en Costa Rica.

El experto nos explicó qué cambios ocurren en el cuerpo y la salud cuando se alcanza cierta edad; cuáles de esos cambios son esperables y siguen siendo “normales”, y cuáles requieren nuestra atención pues pueden representar un riesgo para la salud de las personas adultas mayores.

Usted puede ver la entrevista de 44 minutos, completa aquí:

 

Castro Gamboa explicó que, a nivel biológico, el envejecimiento es una acumulación de daño, pero existen sistemas para regenerar ese daño.

Además, los hábitos de vida saludable a nivel preventivo y el componente farmacológico también intervienen en la forma en cómo las personas experimentan el envejecimiento.

No obstante, hay cambios biológicos que es común experimentar cuando se envejece, según explicó el médico, como son:

  • Afectación en la visión (necesidad de utilizar lentes con protección) por la exposición al sol.
  • Impacto neuro-cognitivo por pérdida de masa encefálica (el cerebro se vuelve más pequeño), y esto puede ocasionar estados de depresión y ansiedad.
  • Trastornos de sueño e insomnio lo que provoca cansancio. “El sueño es tremendamente importante para “limpiar” el cerebro”.
  • Pérdida de la audición por calcificación del tímpano del oído. No obstante, estadísticamente está comprobado que es muy difícil que personas mayores a 60 años acepten y se adapten al uso de audífonos.
  • Deficiencia de hueso, que puede empezar desde la menopausia en el caso de las mujeres, a partir de los 38 o 40 años, por lo que la mejor opción es optar por tratamientos preventivos. Ya cuando se perdió la masa ósea, es importante incorporar la ingesta de vitamina D, calcio y farmacoterapia personalizada.

Eso sí, el experto recordó que la mayoría de estas situaciones son tratables medicamente.

Adicionalmente, algunas recomendaciones que el experto nos brindó para que las personas tengan un envejecimiento activo y saludable, y vivan plenamente hasta su último día:

  • Entender que son pilares de la sociedad; permitirles siempre que estén en esa posición; respetarles como personas autónomas y valorar su experiencia.
  • Que se relacionen con personas jóvenes (niños y adolescentes) pues hay un efecto emocional, casi como una “inyección de energía” que les mejora el sistema inmune y provoca una mayor actividad neurológica.
  • Practicar actividad física: caminar y nadar, por ejemplo. Lo ideal es incorporar el hábito desde jóvenes.
  • Seguir trabajando o realizando actividades que aporten valor a la sociedad y les haga sentir útiles.
  • Realizar cursos y aprender cosas nuevas.
  • Practicar manualidades para mejorar la motora fina.
  • Cocinar o hacer jardinería.
  • Valorar – por recomendación médica – la toma de suplementos macrobióticos y vitamínicos (vitamina D, Omega 3, 6 y 9, selenio, complejos B, y calcio) en las dosis adecuadas para cada persona.
  • Mantener una dieta nutricional balanceada. Que el plato esté lleno de colores.
  • Reducir el consumo de harinas (pan, arroz, galletas).

Por otro lado, el especialista también habló de la necesidad de que la persona adulta mayor cuente con toda una red de apoyo, y que el cuido no recaiga completamente sobre una única persona. Desde el punto de vista del médico, la familia debe organizar y compartir la responsabilidad.

Eso sí, Castro Gamboa mencionó que las personas cuidadoras deben capacitarse – con enfermeros y médicos, en cursos y con libros especializados, por ejemplo – para asegurar el bienestar de sus madres y padres adultos mayores, desde el respeto a su autonomía y la promoción de la salud.

Finalmente, el experto indicó que es importante que la persona cuidadora sepa cuando requiere apoyo técnico especializado – contratar una enfermera o recibir ayuda en un centro para población adulta mayor -. “Saber cuándo dejar. No es desechar al adulto mayor”. Es, en resumen, hacer lo que haya que hacer para que las personas adultas mayores puedan mejorar su calidad de vida, y vivir plenas y felices hasta el último minuto.

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Floribeth González

Directora Editorial de CR Actualidad. Licenciada en Periodismo con más de 8 años de experiencia. Consultora en Comunicación Digital, Relaciones Públicas y Sostenibilidad. Especialista en RSE, Derechos Humanos y Resolución Alterna de Conflictos. Embajadora de Chicas Poderosas.

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1 Comentario

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  • Excelentes aportes. Efectivamente, es tan importante la persona cuidadora como la persona adulta mayor. Es un binomio del cual debemos tener claridad, pues de lo contrario, se incrementa el riesgo de afección negativa en la persona cuidadora, y, si ella se enferma ya no tendremos una sola persona a quien colaborar con los cuidados, sino que tendremos dos.

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