CR Actualidad

Genera contenido de valor en la red

Joven costarricense venció el cáncer en medio de la pandemia y fuera del país

 Joven costarricense venció el cáncer en medio de la pandemia y fuera del país

Jéssica May, tica en Estados Unidos.

Jéssica May – Harmon es una joven de 29 años, nacida en Pérez Zeledón pero que vive en Seattle, Estados Unidos, tras casarse con su mejor amigo, un muchacho norteamericano, en 2019.

En febrero de este año le empezó a doler la lengua pero ella pensó que sería alguna cosa pasajera, hasta que un mes después se encontró una pelota, lo cual, claramente no es normal.

Tras consultar con una amiga dentista, decidió ir al médico y recibió el diagnóstico que nadie quiere escuchar: se trataba de cáncer.

Si bien recibir una noticia de ese nivel puede cambiarle la vida a cualquier persona; toparse con algo así en media pandemia global de salud pública por COVID-19 fue tremendo.

Incluso, antes de recibir el diagnóstico descubrió que ningún médico quería revisarla por miedo al coronavirus. “Yo ya había buscado en Google y había visto fotos de cáncer de lengua y se veía muy parecido, así que realmente estaba preocupada”, nos contó May en una entrevista especial con CR Actualidad. Y confesó que lloró para que accedieran a atenderla.

Es más, tuvo que enviarle al centro médico una foto donde se mostraba la protuberancia de la lengua y, tras verla, le devolvieron la llamada y la refirieron con una cirujana maxilofacial que la recibiría ese mismo día para hacerle la biopsia.

Así pasó ese lunes 23 de marzo, su primer aniversario de bodas.

Dos días después la llamaron para que fuera a hablar con la especialista. ¡Primera mala señal! Y esa misma tarde, Jéssica supo que tenía cáncer de células escamosas.

La doctora los remitió con un especialista en cáncer de cabeza y cuello que es uno de los mejores del estado y que podía atenderla al día siguiente. Al mismo tiempo, una amiga dermatóloga buscó una segunda opinión, un médico que trabajaba en el hospital de la ciudad y que al final fue quien terminó operando a la tica.

Lo más importante era saber si el cáncer sólo estaba en la lengua o si se había extendido a los ganglios porque de eso dependería el tratamiento. Podía ser sólo una cirugía o tendría que requerir quimioterapia.

La operación fue menos de una semana después, el lunes siguiente.

Se trató de una disección en el cuello y una glosectomía en la lengua para sacar el tumor.

Existía el riesgo de que el tumor fuera demasiado grande y que al final tuviera que extirparse la mitad de la lengua y requiriera un injerto posterior (hecho con piel de la mano). Pero al final, eso no fue necesario.

No obstante, después de la intervención, los médicos encontraron “muy poquitas células cancerígenas en un ganglio, pero sólo uno basta”, por esa razón, unas semanas después de la cirugía, Jéssica comenzó con la radiación y quimioterapia.

Puntualmente, recibió radiación 5 días a la semana, por 20 minutos, y quimioterapia una vez a la semana, desde inicios de mayo y hasta el 15 de junio.

“Las primeras semanas fueron fáciles, pero después los efectos secundarios se comenzaron a agravar hasta el punto que me dolía demasiado, todo me quemaba, me costaba comer, me salieron unas vejigas en la boca muy dolorosas y por eso sólo podía consumir líquidos”, precisó May.

“El 8 de junio me hospitalizaron porque yo ya no podía más. Y ahí me detectaron una neumonía. También me pusieron un tubo de alimentación para que no perdiera peso porque ya no podía comer”.

Durante todo ese tiempo, su esposo fue su enfermero, quien la alimentaba por el tubo, quien la ayudaba a asearse y quien la apoyó incondicionalmente. “Los papás de él también nos ayudaron muchísimo”.

Jéssica May y su esposo Corey Harmon, celebrando su 29 cumpleaños el pasado 5 de setiembre.

En el marco de esa experiencia, Jéssica decidió documentar su proceso a través del blog fotográfico Living cáncer during COVID-19 en Instagram, con el objetivo de compartir su historia y generar conciencia.

“Yo siempre había querido tener un blog, no de cáncer obviamente. Pero no lo había hecho. Además, yo estudié periodismo. Pero sobre este tema, a mí me costaba hablar. A mis papás, por ejemplo, yo no les pude decir. Fue mi hermana quien les contó, porque a mí no me salieron las palabras. Entonces decidí escribir. Y una vez que empecé, ya no pude parar”.

Fue precisamente a través de este blog, donde Jéssica anunció hace 7 días que ya está oficialmente libre de cáncer.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Yesterday I had a Pet scan and a CT. I am happy to announce that the results came back perfectly clean and I am officially free of cancer!! We are super happy with this news and grateful for everyone’s support during these hard times! I want to thank everyone for all the love and prayers!! I always wanted to have a blog, but about food, not cancer! lol. I guess life works in mysterious ways. Thanks for listening to me, it means a lot!! I will continue to see my doctors every 3 months for now and have check ups for the next 5 years. I also want to say that if you or someone you know is ever in a situation like this, please feel free to reach out if you want! This experience changed my life and I would love to help other people fighting cancer! My only advice for you is to live every minute like the last one, enjoy the small things and don’t worry too much about the future. Live in the present as it is the best gift ever! All my love, Jessica P.D: not sure what the future holds for this blog yet… It might become something about food or dogs? We’ll see!

Una publicación compartida por Jessica May-Harmon (@living_cancer_during_covid19) el

May nos contó que un aprendizaje que recibió del cáncer fue darse cuenta que es más fuerte de lo que alguna vez imaginó.

“Yo siempre le tenía miedo a la muerte, me aterraba pensar en eso. Esto fue como enfrentar ese miedo, digamos. Ahora ya siento que no le tengo tanto miedo a la muerte porque la he tenido de frente y he salido victoriosa. He aprendido a vivir el presente y a no preocuparme tanto por el futuro”.

“Ahora es como vivamos el día a día y disfrutemos las cosas pequeñas… ahora es una felicidad disfrutar un plato de comida, poder saborearlo. También aprendí a querer más mi cuerpo. Había cosas que no me gustaban de él, pero bueno, este cuerpo es el que me llevó durante esta batalla y la ha superado. Por eso estoy muy agradecida con mi cuerpo”.

Y la más grande lección es que “el amor es lo más importante porque ahí siempre estuvo mi esposo, que si alguna vez dudé que me quería ya no tengo la menor duda de que él me ama”.

Para finalizar, no pudimos evitar preguntarle, qué le diría a una persona que acaba de recibir la noticia de que tiene cáncer. Y esto fue lo que nos dijo:

Realmente, la historia de Jéssica no sólo es admirable e inspiradora, sino que nos demuestra que los seres humanos tenemos una capacidad extraordinaria para sacar fortaleza y resistir en los momentos más difíciles, no sólo para sobrevivir sino incluso para transformarnos en seres más conscientes y más agradecidos a pesar de las pruebas.

Avatar

Floribeth González

Directora Editorial de CR Actualidad. Licenciada en Periodismo con más de 8 años de experiencia. Consultora en Comunicación Digital, Relaciones Públicas y Sostenibilidad. Especialista en RSE, Derechos Humanos y Resolución Alterna de Conflictos. Embajadora de Chicas Poderosas.

Artículos relacionados