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FUDEBIOL: produciendo oxígeno y agua para la vida desde Pérez Zeledón

 FUDEBIOL: produciendo oxígeno y agua para la vida desde Pérez Zeledón

Lago en FUDEBIOL.

FUDEBIOL es una organización de carácter social, sin fines de lucro la cual fue constituida el 13 de mayo de 1989, bajo el marco legal de la Ley de Fundaciones No. 5338 en Costa Rica.

Conversamos con don Jorge Barboza, presidente de la Junta Administrativa de esta organización para saber más a cerca de este proyecto que lleva más de 30 años protegiendo el recurso hídrico en San Isidro de El General y Pérez Zeledón.

¿Como inició el proyecto?

Don Jorge Barboza nos contó que “en aquellos años, la comunidad de Quebradas tenía un camino terrible, entonces entre las personas de la localidad nos organizamos para crear la Comisión pro-asfaltado, con la cual se logro que se asfaltara por primera vez el camino Unesco- Morazán- Quebradas.

Don Jorge Barboza, de la administración de FUDEBIOL.

Luego de concluido el objetivo los vecinos continuamos organizados para proteger el camino en caso de que se tuviera que romper para reparaciones de acueductos. Fue cuando el AYA nos contacto para informar que lo harían, para sacar más aforo de agua del río.

Calculando la cantidad de agua que se iba a extraer consideramos que en verano literalmente no iba a quedar río, que se iba a afectar muchísimo.

Al continuar organizados decidimos cambiar de objetivo, ya se había conseguido asfaltar el camino y el nuevo propósito fue proteger el río.

Casi de inmediato nos percatamos que además de proteger el río aguas abajo, era importantísimo proteger la parte alta que es donde realmente el río nace.

En esa asamblea de 1989 estuvimos 44 personas, vecinas del centro de San Isidro, Quebradas y otros. Dos años después, en 1991, conseguimos la declaratoria de interés público por parte del gobierno de Costa Rica“.

Albergue y ranchos en FUDEBIOL, Quebradas de Pérez Zeledón.

“Al principio nos reuníamos en Quebradas, en una casita que nos prestaban, posteriormente nos donaron media hectárea donde hoy se encuentra el centro biológico las Quebradas. Poco a poco construimos la infraestructura, primero la oficina, luego la escuela y después el albergue.

Logramos comprar 34,5  hectáreas donde hoy tenemos la red de senderos, luego otras 9 donde desarrollamos el proyecto mi árbol para la vida, y hace poco logramos después de 10 años inscribir dos fincas más, para un total de 74,5 hectáreas.

Nuestro sueño es seguir adquiriendo algunas otras propiedades, principalmente tierras degradadas y plantar árboles”.

¿Cómo se ha mantenido en pie esta fundación durante tantos años?

“Creo que la clave es haber sido rectilíneos con los objetivos, la formalidad y el compromiso nos ha dado credibilidad y así el pueblo generaleño siempre colaboraba con la seguridad de que se destinan los esfuerzos a cumplir esos objetivos”. 

Entre los principales objetivos de la fundación, nuestro entrevistado destacó 4:

  • La protección de la parte alta del río Quebradas
  • La sostenibilidad de la cuenca
  • Propiciar las investigaciones científicas
  • Dar educación ambiental a las y los jóvenes.

Este último por mi formación docente me gusta mucho. Hemos tenido grupos de estudiantes de diferentes escuelas y colegios recibiendo charlas de educación ambiental en el centro biológico.

Acá se ubica la masa boscosa que protege el 100%  de las reservas acuíferas que abastecen de agua  a San Isidro y parte del distrito Daniel Flores. Actualmente existen proyectos para alivianar la carga que tienen estas reservas, pero hasta el momento el 100% de esa agua que abastece a San Isidro viene de acá.

Estamos muy contentos con la sostenibilidad de la cuenca, por que nosotros no vendemos nada, pero las familias si, por lo que hacíamos ferias para que las familias pudieran vender sus productos, como frutas y verduras, y que la visitacion pudiera comprarlos.

Además, se vendían artesanías y teníamos un grupo de familias hospederas que alojaban a los voluntarios que por lo general eran extranjeros, en sus casas, a cambio de una suma económica por la que les daban alimentación y un lugar para quedarse.

Estas familias también vendían comidas en el centro biológico y  fueron creciendo hasta que les quedo pequeña la cocina e iniciaron un catering servicie, lo que hoy son las señoras de la Asociación Femenina Emprendedora de Quebradas (ASOFEQUE) que con sus servicios giraban una parte del dinero a la fundación”. 

Sendero en FUDEBIOL.

“Nos mueve aumentar la masa boscosa.

La fundación tiene un proyecto llamado mi árbol para la vida. Tenemos 1500 árboles que damos en adopción por 50 dólares. Al sembrarlo le ponemos una placa con el nombre de la persona, familia o empresa que lo adopta y le entregamos un certificado haciendo constar que colaboraron con la siembra de un árbol de; (el nombre de la especie del árbol que adoptaron). Los árboles son especies locales útiles para el ecosistema, y ya tenemos alrededor de mil árboles colocados por personas locales y extranjeros.

También estamos trabajando en un proyecto llamado corredor biológico premontano Chirripó-Savegre. Este corredor biológico que toma la parte norte de Pérez Zeledón  tendría como propósito conectar las estribaciones (Conjunto de montañas laterales que derivan de una cordillera) de la cordillera de Talamanca con el río Savegre, y que los animales vengan y pasen por acá. Un ejemplo de cómo se trabaja esto es con la siembra del aguacatillo que es el principal alimento del quetzal”, precisó Barboza.

La Casa de la Naturaleza.

Sobre el lugar como centro de atracción turística (sostenible y rural), el administrador dijo:

“Estamos a 8,5 kilómetros del centro de San Isidro, a menos de 30 minutos en carro y contamos con un camino transitable durante todo el año para cualquier vehículo.

Para el ingreso al centro pedimos una colaboración de mil colones por persona si es nacional y 4 dólares para extranjeros.

Tenemos un jardín sensorial con plantas aromáticas y medicinales, un andarivel y un lago. Por el tema de la pandemia por ahora no se están encargando alimentos con las señoras de ASOFEQUE, pero también es parte de lo que las familias pueden venir a disfrutar.

Las familias pueden ingresar con alimentos y hacer uso de las instalaciones y hay espacio si las familias gustan asar carne, utilizar la electricidad y hacer café o preparar alimentos.

En cuanto a la diversidad de animales se han podido ver mamíferos como pizotes, zorros y armadillos, pero la gran riqueza del centro son las más de 200 especies de aves contabilizadas.

Somos una alternativa muy cómoda y cercana para la familia generaleña, para que puedan venir a respirar aire puro, estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de la frescura del lugar que por lo general permanece hasta 5 grados más fresco que el centro de San Isidro”. 

Ante esto, ¿cómo los ha afectado la pandemia?

“Como en toda Costa Rica, estuvimos en cero, cerramos. Dependíamos en gran parte de la visitacion, y teníamos un aproximado de 400 personas al mes. Durante estos meses hemos dependido de colaboraciones como la que nos brindan los muchachos de Kaima rent a car y ahora después que hubo una pequeña apertura nacional empezamos a abrir con horario controlado de 7 am a 12 pm.

Esperamos ir aumentando el tiempo de apertura y pedimos el distanciamiento social, así como el lavado de manos antes del ingreso, en una pila en la entrada que cabe destacar, tiene un filtro de carbón que purifica el agua antes de regresarla a la quebrada de donde se extrae su agua”.

Jafeth Martínez

Jafeth Martínez

Pasante en CR Actualidad. Estudiante de Bachillerato en la Enseñanza del Inglés, Universidad Nacional. Vecino de San Isidro de El General. Preocupado por el bienestar social y el enriquecimiento cultural de nuestra comunidad nacional.

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