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Pedagogía y creatividad: elementos indispensables para el desarrollo humano

 Pedagogía y creatividad: elementos indispensables para el desarrollo humano

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La creatividad es el primer elemento humano que se borra en una pedagogía tradicional, primero por el uso reducido de los sentidos, ya que según el doctor Carlos Restrepo, en nuestro sistema educativo solo se usan dos sentidos, el tacto y la vista. Es aquí donde se elimina la integridad humana en el proceso educativo, restando elementos biológicos, corporales y culturales al ser humano. Por consiguiente, el desarrollo de otras habilidades se queda oculto cuando se limita el uso de los sentidos.

Tomamos en cuenta que la creatividad es intrínseca al ser humano, es algo que viene en su desarrollo, lo vemos en la evolución de los niños y niñas cuando toman artículos, juegan y arman desafíos mentales, se recrean y utilizan el tiempo sin medida, experimentan con todos los sentidos.

Cuando estos niños llegan al sistema escolar se les priva del movimiento, de la experimentación al ser receptores de información ya construida a manera de banco de datos o lo que Pablo Freire declara como “educación bancaria”.

Al decir de sistema escolar, incluyo al sistema universitario también que no se aparta del modelo iniciado desde la educación primaria. Cuando a un estudiante no le es permitido un resultado de una operación sino es por el método y los pasos que el docente le ha indicado, estaríamos ante un modelo tradicional o de educación bancaria. La creatividad termina de quebrarse cuando el conocimiento es validado vía métodos tradicionales de medición.

Existen las excepciones como en toda actividad humana, pero la pedagogía debe profundizar en estas problemáticas para incursionar en procesos de recuperación de la creatividad a partir de una práctica docente renovada.  Los casos de creatividad sobresalientes se evidencian en los científicos, artistas, escritores, entre otros, sujetos que evitaron someterse a la pedagogía tradicional donde se debe complacer al docente  y a un sistema dominante en detrimento del talento humano

La creatividad permite la experimentación, el error, la recuperación de la experiencia a partir de esa experimentación y errores, debe ser algo permitido y fomentado en la pedagogía, y debe materializarse en la ejecución del proceso docente. Por el contrario, si medimos con instrumentos tradicionales el conocimiento, y si queremos continuar bajo el método bancario, estaríamos hablando en vano sobre creatividad.

Los avances humanos, incluyendo los científicos, versan sobre la creatividad; las innovaciones de artistas como Ludwig Beethoven  no habrían sido aceptadas en un sistema convencional, se desvió  del formato tradicional e incursionó en un nuevo modelo y cambio de época en el arte, de un clasicismo a un romanticismo Una pedagogía creativa lleva al profesor a guiar a sus estudiantes hacia mundos no previstos por él mismo, esa debe ser la tarea, provocar el  descubrimiento de conocimientos que salen de la creatividad en la interacción con  el  mundo que vive el estudiante.  Se debe permitir el uso de todos los sentidos en contraposición a los dos que se les permite en la esfera tradicional.

José Martí apelaba a la creatividad de la juventud americana, y afirmaba “que los jóvenes entienden que se limita demasiado, y que la salvación está en crear”,  (José Martí, nuestra américa).

En todo esto hay que entender que el enemigo principal de la creatividad es la modernidad y la posmodernidad, sistema imperante que impone una única forma de visión de mundo, un único paradigma que fomenta prácticas contrarias a lo humano, en beneficio de una clase económicamente poderosa que suma únicamente el 1% de la población mundial, acumulando la mayor parte de los recursos del planeta en detrimento del resto de los humanos.

Es responsabilidad del educador estudiar dichas dinámicas de la modernidad para contrarrestar sus efectos mediante una práctica ética, democrática y política, ubicada en benefició de la población meta, los estudiantes y la sociedad que son el punto de encuentro con el mundo exterior.

A manera de conclusión, planteo que la pedagogía debe iniciar un proceso de autoevaluación, autocrítica y reflexión a partir de los conceptos expuestos.

Debe iniciarse un proceso de discusión a lo interno del cuerpo docente y autoridades del sistema educativo con el fin de  retomar nuevos enfoques pedagógicos, uno guiado por la pedagogía de la esperanza, lo biointegral, con enfoque sociocultural que, al decirlo,  implícitamente nos indica el uso  integral de los sentidos como factor fundamental en la formación humana, una pedagogía que incluya la afectividad  y que permita la creatividad como vía fundamental en la búsqueda de nuevos conocimientos.

 

**Este artículo representa la opinión o posición exclusiva de su autor**

Miguel Calderón

Miguel Calderón

Profesor catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica. Exdecano de la Universidad Nacional entre 2004 y 2009. Miembro académico del Consejo Universitarios de la Universidad Nacional de Costa Rica. Estudió en la Universidad Nacional de Costa Rica, Howard University y Georgetown University en washington D.C, USA. Autor de las novelas: Muertos que nunca mueren y La Mansión; Cuentos de la Bonga ( Impreso y audiolibro con microcanciones); Cuentos para un final.

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