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¿Cómo se lleva una pandemia desde la comunidad indígena Ñari Ñak?

 ¿Cómo se lleva una pandemia desde la comunidad indígena Ñari Ñak?

Las experiencias con Raleigh son de esas una no busca pero que está deseando vivir. He hecho voluntariado con esta organización tres veces y cada vez que terminaba una, decía que era mi última vez, pero al final no lo era.

Después de un año complicado, en medio de una pandemia por el virus de COVID-19, Raleigh estaba buscando gente que estuviera dispuesta a salir de su encierro de varios meses para visitar la comunidad cabécar de Ñari Ñak, a potenciar la infraestructura para la educación de ellos y ellas, sin darnos cuenta que la experiencia nos iba a dejar una marca a nosotros, los y las voluntarias.

El voluntariado consistía en la construcción de dos aulas y un comedor adicionales para el Liceo Rural de Jak Ksari, ubicado en las montañas de Alto Chirripó entrando por Grano de Oro de Turrrialba. Yo me ofrecí como líder del equipo con dos compañeros más.

“Los cabécares (Kabekwa, en lengua cabécar) son una etnia autóctona de Costa Rica, son una de las etnias indígenas que ha logrado mantener gran parte de su identidad. Conforman uno de los pueblos con mayor diversidad cultural, pues practican casi todas sus formas tradicionales de vivencia: poseen medicina natural, danzas, cacería, pesca, tradiciones, cultura, religión e idioma propios.”

La experiencia de voluntariado es bonita desde que inicia, una caminata tipo trek con paisajes verdes y abundantes, ríos y quebradas, pájaros, luz del sol distinta y caminos llenos de piedra, pasto o lodo, fuera del cemento que estamos acostumbrados. La construcción, tema que muchos de nosotros no desempeñamos como profesión, te enseña a ser humilde y fuerte a la vez, ver plasmadas las cosas en una estructura física, aportar con algo tan tangible y útil para su población estudiantil.

La comunidad indígena nos demuestra que no somos tan diferentes, que tenemos los mismos miedos, pasamos la misma pandemia, que tenemos mucho que aprender unos de los otros.

Ñari Ñak no fue exenta del virus COVID-19, sus habitantes vivieron la cuarentena y también enfermaron. La pandemia trae sus temas asociados, como cambios en la salud y la educación. Adentrarse en sus territorios es darnos cuenta que para llegar al centro de salud más cercano hay que caminar kilómetros o que para utilizar el internet para las tareas es valerse de la red compartida de la escuela, y estos, son solo algunos ejemplos de los retos que traen vivir en una comunidad indígena.

A veces asumimos que se le puede dar la misma receta a todos, sin pensar si realmente es útil para ellos, no pensamos realmente en los involucrados o no se les da las herramientas para que asuman realmente su desarrollo. Tengo el agrado de compartirles las experiencias de dos personas voluntarias:

“La experiencia del voluntariado en la comunidad de Ñari Ñak para mí significó mucho, pude ver en primera fila las problemáticas que esta comunidad cabécar sufre a diario como la dificultad que tienen para acudir a centros hospitalarios para atender un parto o alguna otra emergencia debido a qué se encuentran muy aislados en medio de las montañas. Sin embargo, también pude aprender mucho de esta cultura, son personas muy trabajadoras, humildes, amistosas y respetuosas. Lo que nosotros podemos adquirir con absoluta facilidad, a ellos les cuesta horas, días o inclusive meses. Él estar inmersa en ese lugar te hace bajar el ritmo de vida tan acelerado que llevamos y recapacitar en el valor tan grande de las cosas más pequeñas, y esto fue lo que más impacto tuvo en mí. Agradezco a Raleigh International que me dio la oportunidad de colaborar en este maravilloso proyecto en el Liceo de Jak Ksari para incentivar la educación a esta comunidad. Para mí es una experiencia más que gratificante tanto socialmente como espiritual, ya que tenemos la oportunidad como voluntarios de relucir ante la sociedad todas las problemáticas, tradiciones y su cultura tan misteriosamente atractiva como su pasado”, me comenta Paula Chavarría Allen.

Me dice Gerson Arturo Ugalde Rojas que, “desde mi punto de vista el hecho que conlleva pertenecer o trabajar con una comunidad indígena por un período de 3 semanas me hace diferir que estamos perdiéndonos una gran parte de la historia cabécar y que hoy en día se carece de información sobre dicha cultura; sin embargo sabiendo esto, existen poblaciones que han ido cambiando su estilo de vida con el pasar de los años, esto les ha permitido llegar a un punto en el que han conseguido ser influenciados por la tecnología de personas del “mundo exterior“ o inclusive tener teléfonos móviles; pero dicha comunicación en el lugar no es nada efectiva para los habitantes del lugar a menos que se encuentren cerca de alguna escuela o colegio que tengan acceso al internet (esté solo cuenta con la mínima conectividad posible para toda la escuela u colegio incluyendo docentes y administración). Hay que recalcar que prevalecen territorios cabécares en los que se les nota en sus caras la inocencia y sus verdaderas raíces de cómo lucía un pueblo indígena antes de la llegada de los españoles, como poco a poco se les ha ido despojando de su propia cultura y su identidad tan ancestral”.

Nosotros vivimos la experiencia en la comunidad, usted la vive leyendo este artículo y nuestras palabras. ¿Cómo hacemos desde nuestras trincheras para asegurar, apoyar o impulsar que el 2021 sea más justo para todos los costarricenses bajo las condiciones de la nueva normalidad? Ya sea desde la propia educación, lectura, conciencia, conversando con las personas indígenas que conocemos, proyectos de desarrollo o quizás, haciendo un voluntariado como este.

Bueno, pero si te interesa vivir esta experiencia, te comento un poco más de la organización que nos lo permitió. Raleigh International trabaja en Costa Rica y Nicaragua desde el 2001, bajo la premisa de que cuando las comunidades locales y las personas jóvenes trabajan codo con codo para crear un cambio positivo, se empoderan. Y es la energía y la motivación de las personas empoderadas lo que crea un cambio duradero.

En Costa Rica, los proyectos se enfocan en infraestructura educativa en comunidades indígenas, juventud en sociedad civil y manejo de recursos naturales.

Para más información de qué programas vienen para el 2021, pueden visitar sus redes sociales (Facebook o Instagram) o en esta página web. 

Ann Hillary Lewis Monge

Ann Hillary Lewis Monge

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