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5 consejos para superar el Síndrome del Impostor

 5 consejos para superar el Síndrome del Impostor

Imagen ilustrativa. Foto de Negocios creado por senivpetro – www.freepik.es

Una cosa es no saber y hacerse el experto o la experta, pero otra muy distinta es tener el conocimiento, el don o la habilidad, incluso haberse preparado, y dudar de nosotros y nosotras.

En 1978, la Doctora Pauline Clance investigó a varias estudiantes muy buenas que manifestaban dudas de sus capacidades y no se sentía orgullosas de sus logros, con una sensación de ser “descubiertas” y ser calificadas como “impostoras”.

De aquí nace el Síndrome del Impostor o de la Impostora, que la misma Pauline documentó, e incluso notó que era un sentimiento más generalizado en mujeres.

Algunos factores desarrollan y acrecientan este “síndrome”, como que:

  1. El valor en nuestra niñez se mide más por el éxito que por nuestra esencia,
  2. El logro se ve muy poco frente a lo que fracasamos,
  3. Le restamos importancia a nuestros logros y virtudes, aunque nos los resalten otros y otras o,
  4. El perfeccionismo y la hiper-responsabilidad que acompaña nuestras acciones.

Cuando facilito conversaciones del Síndrome del Impostor, no hay nada más valioso que los resultados de los ejercicios de inteligencia colectiva que promuevo.

Sé que es importante hacernos conscientes de que existe esta autopercepción, donde a pesar del esfuerzo, las capacidades y los títulos, surgen dudas y nos seguimos sintiendo un poquito fraudes, pero aún más importante es empezar a actuar y sanar todo esto que no nos representa.

Quiero compartirles 5 acciones que resumen lo que hemos creado a partir de nuestras experiencias, para que empecemos a trabajar este síndrome desde el desarrollo personal y profesional:

  1. Empecemos a practicar un fuerte autoconocimiento, donde el éxito o el fracaso pase por nuestros propios filtros. Creemos que estamos viviendo una vida personal y profesional según nuestros valores y cuando lo analizamos bien, nos enteramos que estamos cumpliendo expectativas de nuestros padres, de nuestros jefes o de nuestros círculos de influencia. Debemos ser capaces de crear una vida que nos satisfaga, aún cuando esta no coincida con lo que la sociedad defina como “logro”, seguir un propósito personal, más grande y con mayor significado. Los paradigmas han cambiado, dedicarse a lo que nos gusta nos lleva directamente al éxito.
  2. Debemos empezar a “tirarnos al agua” y practicar la auto-promoción. Nos cuesta tanto aceptar los cumplidos y exponer nuestras capacidades. Nuestras habilidades no están ahí por casualidad, fueron fruto del esfuerzo y precisamente deben ofrecerse a los demás para ayudarlos. Practiquemos el arriesgarnos a experimentar roles nuevos, hagámonos ver, aprovechemos oportunidades y apoyemos a otros de forma apasionada.
  3. Las personas que nos rodean tienen una gran influencia en la percepción que tenemos de nuestros logros, por lo que es importante empezar a tener un círculo de confianza que sea capaz de empoderarnos y hacernos evolucionar, como también, de abrirnos el espacio para conversar de nuestras debilidades y pedir retroalimentación o poder delegar. Además, de nuestro lado, debemos aprender a empoderar asertivamente a otras personas, hablemos más de sus aciertos o de sus oportunidades de mejora, a veces asumimos que lo saben.
  4. Todos caminamos distinto, de qué sirve competir o compararse. Si queremos mejorar nuestra vida y realmente ser felices durante nuestro camino al éxito, tenemos que generar hábitos. Hagamos listas de tareas simples para nuestra mejora continua, hitos y alcanzables por semana o por mes, bajo nuestros propios estándares. Y mientras tanto, disfrutemos del proceso.
  5. Tenemos que olvidar el perfeccionismo y la hiper-responsabilidad. Durante nuestro trabajo consciente por evitar sentirnos como impostores, aún podemos equivocarnos. El proceso no es lineal, es cíclico: planificamos, ejecutamos, fallamos, aprovechamos el error y volvemos a actuar desde lo aprendido. Según la experiencia, muchos fracasos están disfrazados de éxitos.

Referencias adicionales:

https://www.paulineroseclance.com/

https://psycologicamente.com/test/test-sindrome-del-impostor/

https://hbr.org/2021/02/stop-telling-women-they-have-imposter-syndrome

Ann Hillary Lewis Monge

Ann Hillary Lewis Monge

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